martes, 6 de abril de 2010

Derrame Flâneur

con el martirio de un enfermo solo y la soledad de un pez entre su banco deambulas por las sonámbulas calles de madrid

no te importa dejarte arrastrar por la embriaguez/ ser el perro ahogado por el yugo convulso de las aguas negras en la noche transparente

en la puerta del sol no distingues las formas reales y concretas –la luna chorrea sombras leprosas que multiplican la ciudad en ecos impalpables- 

lloras acuchillando  la madrugada con el silencio/ puñal de palabras muertas que derramas encharcándote la boca

me das una lástima de cuervo en el fango, acariciando el vuelo fétido de la descomposición sanguínea. Creo que puedes morirte, dejar embadurnada tu conciencia en los vidrios de un automóvil segundos después del choque, cuidado: no les grites a esos rusos que maikovsky se inmoló el corazón con el rostro de una bala, ¿ves que todo es más fácil cuando te controlas?, pero es inútil: tu voz vomita pájaros sin reflejo, una hueca arquitectura sin carácter para herir la carne de los días

“Pourquoi tu ne te rends pas compte des anges déchus dans les bas fonds de la  nuit blanche? R= la solitude c´est mon corps” voceas un francés deprimente para sentirte acompañado en este suplicio, imagina el rostro de tu madre con la embolia, no me dirás que no recuerdas su cara desfigurada arrugando el aire con su lengua torcida: no lloren no lloren sean fuertes, sean fuertes, y tú contenías el llanto casi masticando vidrio, eres un cobarde, no sabes morir viviendo, volteas a todos los lados y vez las muecas del exilio, los recuerdos enredados en gentes que desconoces, la cara de tu hermana en la diminuta oscuridad de tus ojos cerrados. Vasss comprend.0prendiendo qwueue ell viakje es una pequeñua mxuruerte, ya ni halbar puedes, las letras te atropellan, cállate mejor y déjame hablar a mí, ¿o soy yo el que estaba hablando y no me doy cuenta? No distingues fronteras (tú yo voz binaria)

comprendo que así te sientas

comprendo que así me escribas en delirio No quiero que me comprendas, márchate, pero no te abandonaré, juntos saldremos a oler el perfume invisible del sol, mira métete en esa calle, al fondo hay una luz mortecina, a la cuenta de tres la besamos en los labios para venerar toda esta ceniza, todo este cadáver que derramas y que nadie entenderá porque acéptalo no tienes el talento necesario para esto, escríbeme pronto

 

A t e n t a m e n t e

tú yo de mí

Madrid, a 6 de “””””de 19%%%%    

 

 o. pirot (inédito)

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