Me pregunto en qué momento caminar se convirtió en un acto de escritura. Me detengo. Me pregunto cómo una acción tan cotidiana pudo llevarme paulatinamente a un emblanquecimiento interior. Porque eso es lo que sucede. Cuando camino me vuelvo blanco. Me vuelvo página. Nube de palabras. Blanda piedra que aguarda la tímida caligrafía del humus.
*
Caminar prepara la escritura como el viento al polen.
*
Transito por la calle y me atasco en un tránsito de palabras.
*
Caminar sin que se note. Escribir sin que se anote.
o. pirot
haces que me sorprenda, algo que creí perdido las últimas semanas, luz
ResponderSuprimirmuy bonito compadre!
ResponderSuprimirqué bello, Oscar!
ResponderSuprimirHola Óscar,
ResponderSuprimirVengo de la mano neorrabiosa del bueno de Batania...y me quedo, y te linko...después de un vuelo rápido...con lo de caminar y escribir me has ganado.
Un saludo,
Kike
[cada palavra, cada passo, um astro crescente em cada caminho]
ResponderSuprimirum abraço,
LB