sábado, 25 de agosto de 2012

Péndulo




Péndulo



Y vengo desde mi otro lado como un trapecista en un circo sin red y
de tanto sostener la cuerda las manos perforan este hilo de sangre y
cayendo en un vuelo sin alas las aves salpican mi voz sin aliento y
me voy acercando a la sombra lejana que deja la tinta en mi luz y
desovo las moscas podridas del alma sobre la arena del tiempo y
desdoblo las sábanas invisibles entre las ruinas de mis lugares y
vuelvo a caer sobre las estatuas profundas de un cielo herido y
me voy consumiendo entre las cenizas de un sol diminuto y
los recuerdos de mis trazos se borran dejando una huella y
no hay pasos para seguir continuando el camino de aire y
triste me voy apagando casi como una vela sonámbula y
sueño volver a tocar la piel de esta música sin nombre y
entierro las flores que voy nombrando sobre la fisura y
aparecen de nuevo todos los fantasmas de mi sueño y
nazco otra vez para luego morir de nuevo flotando y
rompo la piel transparente del día lleno de fuego y
relumbro sobre la página oscilante de cicatrices y
ya nada parece demacrar la mirada vertiginosa y
me adelgazo en la costra que deja la escritura y
apenas siento beber el néctar de los insectos y
las letras que se bifurcan no se encuentran y
se devuelve el péndulo dentro de su estar y
para seguir estando hay que desaparecer y
desapareciendo mi ombligo se deshace y
sin ninguna ofrenda acudo a la muerte y
lleno de nada deshabito el abecedario y
las letras se ahogan entre mis latidos y
no alcanzo el otro lado del trapecio y
caigo sin red poblado de miradas y
vuelvo a levantarme en la pupila y
colgado de unos ojos me aireo y
siendo aire sin lengua espero y
la esperanza se va volando y
no tengo sino mi ausencia y
me ausento para tenerme y
soy yo con lo que tengo y
nadie mi ausencia hiere y
voy borrándome entero y
el péndulo permanece y
se va desdiciendo y 
su pausa no dura y
su cuerpo nunca y
siempre ahogo y
me deshago y
no hay más y
no péndulo y
no si no si y
péndulo y
la vuelta y
la ida y
la da y
la y
l y
y y
y
y
y.
...
.




o. pirot

(Inédito, agosto 2012)


*Nota: el poema nació a partir de un intento por reflejar en su máxima extensión posible (y paradójica)  la figura retórica del polisíndeton. Igualmente, está inspirado en el reloj  de la casa de mis abuelos maternos. El reloj era antiguo y su péndulo marcaba la caída de cada segundo.



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