domingo, 31 de octubre de 2010

Temilotzin de Tlatelolco: la orilla inalcanzable

Hace unos cuantos meses participé en un recital que tenía como objetivo rendir un sentido y respetuoso homenaje a poetas que se quitaron la vida. Diversas eran las procedencias de los que participamos en aquella lectura: Chile, Perú, México, España y Francia. El recital consistía en esbozar las circunstancias en las que se llevó a cabo el suicidio del poeta en cuestión y, a continuación, en una breve lectura de lo más representativo de su obra. En un principio, pensé en homenajear a algún poeta mexicano, concretamente a Manuel Acuña o a Jorge Cuesta, pero quise, de algún modo, desprenderme de lo que me era familiar –por obvias razones de nacionalidad- y me incliné finalmente por el colombiano José Asunción Silva, poeta al que siento especial simpatía, no sólo por la trémula vitalidad de sus poemas y el refinamiento hipnótico de sus imágenes, sino por la lamentable pérdida de gran parte de su obra que, literalmente, se disolvió en las aguas del mar debido al naufragio del barco que la transportaba. Casi un doble suicidio: el de sus propios versos y el de sí mismo. Dos decesos de una misma vida, dos sombras luminosas de un cuerpo ausente.
Sin embargo, previo a indagar en su vida, no quería abandonar la idea de hacer al menos una breve mención a algún otro poeta, en este caso mexicano, que hubiera desmaquillado su vida con la terrible decisión de maquillarse con la muerte. Y entonces recordé, apenas con cierta nitidez, un párrafo del impresionante y vigoroso libro de Miguel León-Portilla, Quince poetas del mundo náhuatl, en el que se hacía alusión a un posible suicidio de un poeta azteca de comienzos del siglo XVI. Así que tomé el libro y comencé a revisarlo, dando finalmente con aquel párrafo. Se trataba del poeta Temilotzin de Tlatelolco.

El esbozo que hace Miguel León-Portilla sobre la vida de este poeta es por de más revelador y contundente. A grandes rasgos, Temilotzin, además de poeta, fue un amigo incondicional de Cuauhtémoc, el último emperador azteca. Ambos amigos, sufrieron el declive y el asedio de Tenochtitlan por parte de los conquistadores, embarcándose en terribles enfrentamientos para intentar frenar el saqueo y la inminente conquista de la ciudad. Tras 80 días de sitio, viendo que ya todo estaba perdido, optaron no por la huida, sino por la entrega. De esta forma, Cuauhtémoc fue capturado y llevado a donde se encontraba Cortés, Pedro de Alvarado y Malintzin (La malinche). En 1525, Cortés hizo ahorcar a Cuauhtémoc; Temilotzin, junto con otro guerrero, fue testigo de su muerte. El amigo con quien había compartido casi toda su vida ahora se había marchado a la región de los muertos. Por esta razón, a Temilotzin ya no le importaba seguir sobre la tierra. Tiempo más tarde, fue capturado junto a otro de sus amigos, Ecatzin, y sometido a un hostil interrogatorio. El interrogatorio tuvo lugar en una embarcación en mar abierto. La Malinche (Malintzin) fue quien sirvió de intérprete entre los prisioneros y Cortés. En los Anales de Tlatelolco, documento que León-Portilla utiliza para desentrañar la vida de este poeta, se hace referencia a la siguiente conversación entre La Malinche y Temilotzin:

-Tú, Temilotzin, pregunta Malintzin, confiesa con verdad, ¿A cuántos de los señores mataste al tiempo de la guerra?

-Escucha, Malintzin, es lo mismo que Ecatzin te ha dicho. ¿cómo podía yo ocuparme en contarlos? He luchado, he herido, he acabado no con pocos sin tener cuidado de ello.

-Ahora visitaremos al gran soberano, al que vive en Castilla. Allá pereceréis, allá vais a morir.

-Que así sea, vayamos allá, señora Malintzin.

Miguel León-Portilla apunta que Temilotzin, al parecer, ya tenía pensado cómo escapar; por esa razón, vemos esa actitud desinteresada que muestra en el diálogo. Habiendo sido testigo de la caída de Tenochtitlan, habiendo sido testigo de la muerte de su amigo emperador, y, amenazado con llevarlo ante Carlos V de España y dejarlo morir en una tierra lejana, en este caso, la tierra de Castilla, Temilotzin dirigió sus últimas palabras a su amigo Ecatzin:

- Oh Ecatzin, ¿adónde vamos?, ¿dónde estamos?, vayámonos a nuestra casa!

Y entonces decidió la evasión, tal y como lo evidencia Miguel León Portilla, tomando de nuevo como referencia el texto indígena recogido en los Anales de Tlatelolco:

"Temilotzin no quiso escuchar ni ser retenido… lo vieron cómo se arrojó al agua. Va nadando en el agua hacia el rumbo del sol. Malintzin le llama y le dice: ¿Adónde vas Temilotzin? ¡Regresa, ven! Él no escuchó, se fue, desapareció. Nadie sabe si pudo alcanzar la orilla del agua, si una serpiente lo devoró, si un lagarto se lo comió o si los grandes peces acabaron con Temilotzin… En esta forma acabó consigo mismo, nadie le dio muerte…"

La escena es por demás conmovedora y tiene una descarga dramática sin precedentes en cualquier otro esbozo biográfico recogido en el libro de León-Portilla.

Con el caso de Temilotzin, considero que estamos frente al primer suicidio documentado, ya no digamos de la historia de la poesía y del arte mexicano, sino de la Historia en México. Un caso que, sin duda, sería revelador para un serio estudio que se ocupara hondamente del tema. Está claro que Temilotzin al arrojarse al agua sabe de antemano que la orilla es inalcanzable y que perecerá en el intento; de esta forma prefirió darse muerte antes de seguir en aquella embarcación.

El suicido me impactó tanto que quise reflejarlo en aquel recital, leyendo – junto a otros poemas de Asunción Silva- el único poema conservado de este gran guerrero azteca. Si la vida de Temilotzin me sorprendió, su poema no hizo sino sorprenderme doblemente, ya que introduce, de forma fresca y transparente, un tema noble, original y atípico para su época: el tema de la amistad. El poema además refleja las características estilísticas de la poesía lírica náhuatl: la repetición de la misma idea y su reiteración cambiante, la aparición de elementos concretos -como piedras preciosas, aves, flores- y la economía en las imágenes y metáforas. Igualmente, debemos hacer hincapié en que los poemas no eran recitados sino cantados, los poetas de la cultura náhuatl se designaban a sí mismos con el término de cuicapicque , que, justamente, quiere decir "forjadores de canto". Así que el ritmo de los versos conserva un vivo rescoldo del sonido del tambor, uno de los instrumentos utilizados para dar vida al poema cantado y que sin duda hace pensar en los “tam-tam” de los poetas africanos.

Imagino a Temilotzin como una escultura ataviada de arena cobriza brillando en medio de aquel mar centelleante, imagino su piel como una hoja de maíz disolviéndose en aguas turbulentas, imagino sus dedos queriendo tocar el sol, sus cabellos perforando el canto de las olas, su ser queriendo encallar en la otra orilla, la orilla inalcanzable, aquella que todos, a la hora de nuestra muerte, tampoco podremos alcanzar.


Poema de Temilotzin


He venido, oh amigos nuestros:
con collares ciño,
con plumajes de tzinitzcan doy cimiento,
con plumas de guacamaya rodeo,
pinto con los colores del oro,
con trepidantes plumas de quetzal enlazo
al conjunto de los amigos.
Con cantos circundo a la comunidad.
La haré entrar al palacio,
allí todos nosotros estaremos,
hasta que nos hayamos ido a la región de los muertos.
Así nos habremos dado en préstamo los unos a los otros.

Ya he venido,
me pongo de pie,
forjaré cantos,
haré que los cantos broten,
para vosotros, amigos nuestros.
Soy enviado de Dios,
soy poseedor de las flores,
yo soy Temilotzin,
he venido a hacer amigos aquí.


o. pirot

martes, 24 de agosto de 2010

VOCACIÓN DE CREPÚSCULO

Me deshago junto con el día
dejo que la luz difumine mi cuerpo
desprenda el polen anfibio de la carne

No pongo resistencia alguna
a este lento manar hacia las nubes
Anochezco junto al vértigo de las estrellas
radiante marea de sombras
que empaña la respiración del cielo

Me sienta bien el plumaje de la noche
el rostro erosionado de la luna
el terciopelo en donde las constelaciones
repiten la inmóvil danza del infinito

Me sienta bien dejar de ser hombre
al menos por un instante/
al menos por un instante
me sienta bien ser luz y no esqueleto

Incinero en las alturas
el miedo latente de salir a la calle
de soportar el enjambre de miradas en el metro
de pisar la vegetal tristeza de los parques

Lejos
del aullido escarlata de la gente
me sienta bien esta insaciable
vocación de muerte viva

o. pirot

(del poemario, Luz anfibia, mención especial del jurado, Concurso de Poesía Universidad Complutense 2010)

domingo, 1 de agosto de 2010

Cuarta lectura de Lavarca Ebria

Este miércoles 4 de agosto, a las 21:30 hrs en Bodegas Lo Máximo (c/ San Carlos 6, metro Lavapiés, Madrid) el colectivo itinerante de poesía, Lavarca Ebria, presenta "Palabra a la deriva".

Lavarca Ebria

Jorge, coco, Serrano
Sonia Bueno
Óscar Pirot

martes, 6 de julio de 2010

Vampiro frente al espejo


Tu
ausencia
es
también
la
mía



o. pirot

miércoles, 16 de junio de 2010

INVITACIÓN A LA FECHA DE CLAUSURA DE "MADRID: UNA CIUDAD MUCHAS VOCES"


Jueves 17 de junio, Fecha de Clausura, 19:30 hrs
Lugar: Centro Hispano Centroamericano
CALLE FRAY CEFERINO GONZÁLEZ 4, 28005 MADRID



PRIMERA MESA

Poetas:

Raúl Campoy (España)
Gabriel Zanetti (Chile)
Santiago Méndez Alpízar (Cuba)
Jesús Jiménez Domínguez (España)


SEGUNDA MESA

Poetas:

Diego Palmath (Perú)
Ana Martín Puigpelat (España)
Marcos Canteli (España)


Moderador: Cecilia Quílez

Clausura el evento el poeta español José Cereijo

martes, 8 de junio de 2010

INVITACIÓN A LA SEGUNDA FECHA, "MADRID: UNA CIUDAD, MUCHAS VOCES"


Jueves 10 de junio, Segunda Fecha, 19:30 hrs
Lugar: Centro Hispano Centroamericano
CALLE FRAY CEFERINO GONZÁLEZ, 4


PRIMERA MESA

Poetas:

Arturo Borra (Argentina)
Blanca Morel (España)
Jorge Olivera (Uruguay)
Alfonso López (España)



SEGUNDA MESA

Poetas:

Lourdes De Abajo (España)
Bárbara Butragueño (España)
Pedro Montealegre (Chile)

Moderador: Jesús Malia

domingo, 23 de mayo de 2010

INVITACIÓN A LA FECHA INAUGURAL "MADRID: UNA CIUDAD, MUCHAS VOCES"



Miércoles 26 de mayo, Fecha Inaugural, 19:00 hrs

Lugar: Secretaría General Iberoamericana

PASEO DE RECOLETOS, 8 - 28001, MADRID, ESPAÑA 

 

 PRIMERA MESA

Poetas:

Ana Gorría (España)

Miguel Ildefonso (Perú)

Beatriz Russo (España)


 SEGUNDA MESA

Poetas:

Sayak Valencia (México)

Rómulo Bustos Aguirre (Colombia)

Julieta Valero (España)

 Moderador: Rodrigo Galarza   


martes, 18 de mayo de 2010

"MADRID: UNA CIUDAD, MUCHAS VOCES"

(Hacer click para agrandar imagen)

Segundo Ciclo de Poesía Iberoamericana "Madrid: una ciudad muchas voces"
Un total de 20 poetas que darán testimonio de la amalgama multicultural y literaria que se vive en Madrid. 

En breve, la invitación a la primera fecha.

jueves, 13 de mayo de 2010

Pulsiones de poesía


Restos de Pulsiones

El pasado 8 de mayo, en la "Casa de Zitas" ( Zaragoza),  Mario Hinojosa, Óscar Pirot y Carmen Ruiz, fueron incubados en una habitación peculiar para tomarles el pulso acerca de la concepción de la poesía y sus abismos, entre otros senderos de vertiginosa espeleología. 

Diego Palmath y Eduardo Fariña, mediante un formato innovador de lectura poética y de debate, fueron los anfitriones de esta telaraña de bellos accidentes, en la que la conversación unió a todos -anfitriones, invitados, público- en un mismo fin: tratar de delinear al menos un perfil de la materia oscura que rodea cualquier definición acerca de la poesía. 

Gracias a Diego y a Eduardo por crear estos espacios de reflexión y lectura. Gracias también a Víctor Recua, a la Casa de Zitas, y a todos los que ahí estuvieron, a Mario y a Carmen, por supuesto. De momento aquí tres instantáneas del evento; probablemente después, alguna radiografía por escrito de algunos atisbos en los resultados.  
pd. Miriam Bronski nos regaló 2 canciones increíbles 

o. pirot


(Al fondo en la mesa)
Mario Hinojosa, Óscar Pirot y Carmen Ruiz


De pie a la izquierda: Diego Palmath
Al fondo proyectado: Eduardo Fariña
Mesa: Mario Hinojosa, Óscar Pirot, Carmen Ruiz


Mario Hinojosa, Carmen Ruiz y Óscar Pirot

viernes, 30 de abril de 2010

CICLO PULSIONES


Sábado, 08 de mayo 2010 19:30-21:30
"LA CASA DE ZITAS" C/ Santa Isabel, 5-3º.-ZARAGOZA


APROXIMACIONES A UN CONCEPTO ESQUIVO
Eduardo Fariña- Diego Palmath Presentan:
CICLO DE POESIA Y DEBATE
cordinado por LA CAJA NOCTURNA Y LA CASA DE ZITAS

POETAS INVITADOS:

Carmen Ruiz
Mario Hinojosa
Oscar Pirot

(Conversaciones sobre poesía y sus abismos)

Colofón musical: Miriam Bronski

sábado, 24 de abril de 2010

Esfumato


Llegué tarde al encuentro con mi sombra.
Y entonces mi sombra fue mi cuerpo
y mi cuerpo
la sombra de una sombra.


o. pirot (inédito)

jueves, 15 de abril de 2010

Ulalume González y Perceval


Ilustración medieval de Perceval

Si hiciéramos un recorrido puntual por la historia de la literatura para delimitar las escenas más enigmáticas, inquietantes y estéticas de la narrativa occidental, no exageraríamos en decir que, curiosamente, una de esas escenas estaría situada a más de 800 años de distancia; me refiero a aquella en la que Perceval se queda totalmente embebido viendo esas tres gotas de sangre sobre la nieve que le recuerdan al rostro de su amada. Dicho momento, está recogido en la obra inacabada de Chrétien de Troyes titulada  precisamente “Perceval o El cuento del grial”, que data del año 1181.

Es enormemente gratificante, desde mi punto de vista, que un pasaje de la literatura medieval peregrine a lo largo del tiempo para llegar con su voz, añeja y grácil, hasta nuestro presente; y más aún, cuando dicha voz sirve de inspiración para la ejecución de un poema de un autor del siglo XX, en este caso Ulalume González de León. A continuación, reproduzco su poema que apareció en el número 72 de la revista Letras Libres, diciembre 2004, y que coagula, de forma  limpia y excepcional, la personal recreación de Perceval frente a esas tres gotas de sangre. Dejo primero la versión en francés moderno en octosílabos pareados de la propia obra de Chrétien de Troyes en el momento exacto de dicha escena, después una traducción convencional a prosa castellana, y por último el poema de Ulalume. 

 ...

 

Quand Perceval vit la neige qui était foulée,

là ou s'était couchée l'oie,


et le sang qui apparaissait autour,


il s'appuya sur sa lance


pour regarder cette semblance.

Car le sang et la neige ensemble

sont à la ressemblance de la couleur fraîche

qui est au visage de son amie.

Tout à cette pensée, il s'en oublie lui-même.


Pareille était sur son visage

cette touche de vermeil, disposée sur le blanc,


à ce qu'étaient ces trois gouttes de sang,


apparues sur la neige blanche.


 ...

 

Cuando Perceval vio hollada la nieve sobre la cual había descansado la oca, y la sangre que aparecía alrededor, se apoyó en la lanza para contemplar aquella apariencia; pues la sangre y la nieve juntas le rememoran el fresco color de la faz de su amiga, y se ensimisma tanto que se olvida; porque en su rostro lo rojo estaba colocado sobre lo blanco igual que aquellas tres gotas de sangre que aparecían sobre la nieve.

... 


El silencio de Perceval (Ulalume González de León) 

En recuerdo

de Chrétien de Troyes

y mi bachot

 

 

Nieve algunas palabras

y tres

gotas de sangre

 

Qué poco ay!

                         Nada

tres veces nada

                         Pero

se inmoviliza Perceval

 

Y en su lanza ahora apoyado

tanto piensa

que se olvida a sí mismo

 

Tres gotas

de color nuevo

                          Pero

también el rostro de la Amiga

 

Su rostro blanco

su rostro ahora coloreado

por aquellas tres gotas

devuelto

 

Por la pradera hiela

blanca la nieve

Por la pradera

y hacia donde ha acampado

Artús el rey

 

Y de pronto

un vuelo de ocas salvajes

y un halcón

                           y de pronto

un remolino de plumas?

O jirones de nube?

 

Y Perceval

tuerce el camino hacia…



sábado, 10 de abril de 2010

Muérdeme cocodrila


Muérdeme cocodrila

clava tu piano porcelana

en mi piel sanguijuela

destázame engulle repárteme fracturas

desafina el podrido autismo

de la carne durmiente

acércate cocodrila no te haré daño se supone

que yo soy la presa una cebra inmóvil caballo

indeciso entre la noche y el día

tu mandíbula ábrela disloca el perfil del agua

desgarra mi equilibrio en la superficie convulsa

al fondo llévame de tus larvas convídame el signo invisible

maquíllate preciosa con mi sangre ritual banquete desleído

pronúnciame las letras infinitas del silencio Sísifo carga una piedra y se le devuelve así mi soledad erosiona el suplicio mirando como te alejas sin ni siquiera reventarme con tu cola la cara

mastícame por última vez te lo digo la noche entierra su silicio y luego amanezco como una virgen encostrada en el antifaz del milagro

soñar solo no me importa no quiero vivir solo triste ventosa en la saliva del aire

no aguanto más cocodrila disimulo estar bien como el dolor bajo la herida pero es inútil reviento esquirlas yugulares deletreo el canto de los cerdos enfrentándose a la muerte

mi carne brilla enceguecida abnegada sin el frugal seísmo del beso lámeme

con tu olfato rastrea las huellas grises de mis pezuñas el camino desértico que trazo sobre la página arenosa de mi vida

incendia con tu lengua la vegetal insistencia de las horas

apaga el carbón de mis ojos con el manantial de tu mirada

muérdeme cocodrila

hunde despaciosa tus navajas

el crimen está a la orilla del abismo

mi cuerpo reclama

el colmillo

voraz

de tu voz

el graffiti

espectral

de tu aliento

sobre los muros rotos

de mi vientre


o. pirot (inédito)

miércoles, 7 de abril de 2010

jueves, 1 de abril de 2010

Humareda


Estas

          palabras

 

                 así como se    van

 

habrán llegado de la

 

                                   duda

 

de no saber

 

                    a dónde iban. 


o. pirot (de Memoria del agua)

Óscar Pirot en la presentación del Colectivo de Poesía "Lavarca Ebria"


Para más información sobre la presentación de "Lavarca Ebria" pulsa aquí

Diagnóstico biográfico





Sustancia: Óscar Pirot (el paciente sonríe, mueve ligeramente los labios y asienta con la cabeza).
Historial (Expediente de archivo num. 13): nació en la ciudad de México en 1979, se licenció en Ciencias de la Comunicación por la Universidad del Valle de México y se presume haberlo visto espectralmente un año en la Universidad Europea de Madrid. Actualmente estudia en la Facultad de Filosofía y Letras en la Universidad Complutense, en donde dio a luz la revista fugaz de literatura Afelio (-sólo un número publicado, como una inmolación de letras, pero fue bonito, mientras duró- comenta, mientras mantiene su mirada fija en un punto inconcreto, probablemente en el infinito).
Señas particulares: Flâneur, estudió el curso de Actuación I en la UNAM  (Campus ENEP Acatlán), fue guionista de radionovelas en el programa “El espejo y su memoria” (Radio Cable UVM), cafetómano, distraído, dosis de insomnio, participó en los talleres de los poetas Antonio Deltoro y Ricardo Yánez (La Casa del poeta, México) y colaboró como periodista cultural en la revista especializada en café “La taza perfecta”. (El paciente se muestra receptivo y empático hacia las preguntas, pide un vaso de agua).
Tinta derramada: Memoria del agua (Editorial Amarillo, México, 2005) y Bestimenta (Papel de fumar Ediciones, España, 2011) y Luz anfibia (Amargord Ediciones, España, 2012), otros gérmenes virtuales por la red, papeles y trazos nerviosos. (Justo en este momento el paciente mira a través de la ventana, un pájaro llega, el paciente lo contempla embebido, permanece en silencio, tose y devuelve la mirada).
Apariciones: encuentro literario “La piedra en el charco” (Teruel 2008), el “I Encuentro de Poetas Españoles e Hispanoamericanos en Madrid” (2009), “Encuentro Internacional de poesía Colores del Maíz” (Madrid, 2009),  "23º Festival de Teatro, Música y Danza de la Comunidad de Madrid" (2011) y el "Festival Internacional de Poesía 3 Orillas" (Islas Canarias, 2011-2012)
Síntesis aproximativa: reside en España (Madrid) desde el 2002, se ha desempeñado como espectador anónimo en cafeterías. (Le gusta sentarse en lugares públicos, pasar desapercibido como una piedra, y simplemente mirar a la gente. Al paciente, en ciertos momentos, la gente le resulta indispensable, necesaria, importante, pero a veces me da miedo, murmura con un tono naïf, diría conmovedor).
Poética: “Deshabitar el cuerpo: habitar el lenguaje” (muerde un bolígrafo, no se da cuenta pero la tinta le escurre por la boca, le acerco un pañuelo, se da cuenta, se limpia, queda una mancha en los labios).
Oficios actuales: miembro del Colectivo Itinerante de Poesía “Lavarca ebria”, recolector de silencios, melancólico a ratos, criatura vulnerable. Actualmente prepara, junto a otros autores, un ensayo conjunto sobre la obra completa de Juan Rulfo.  -Ya no persistas por favor: la radiografía del alma es nebulosa. (El paciente sale corriendo y deja esta huella invisible en el aire...)